Objetivos y métricas

Objetivos y métricas

Si ya estás usando métricas para monitorear tu negocio, enhorabuena. Pero recuerda que medir no es avanzar.

Las métricas sirven para saber si estás avanzando, pero solo si tienes claro hacia dónde vas. La meta es el “para qué”, la métrica es el “cómo lo vas a conseguir”. Si no defines bien la meta, la métrica es irrelevante. Y si nadie se la mira, aún menos.

Medir las visitas a la web o los seguidores en redes puede usarse para medir la efectividad de determinadas campañas, pero si las ventas no se inmutan, alguien no está haciendo bien su trabajo. Sin interpretación, el dato es ruido.
Por eso hay que trabajar al revés: primero el objetivo estratégico, después la métrica. De lo contrario, terminas confundiendo la actividad con el avance.

Planifica no solo qué hacer, sino cómo vas a saber si lo estás haciendo bien. Y eso requiere identificar y definir bien las métricas.

Algunos ejemplos:

➡️ Meta: aumentar la rentabilidad del negocio.
⏩ Métricas: margen neto sobre ventas, rentabilidad por línea de producto, ratio de costes fijos sobre facturación, beneficio por empleado, etc.

➡️ Meta: diversificar las fuentes de ingreso.
⏩ Métricas: porcentaje de facturación por canal o segmento, número de productos o servicios activos, dependencia del top 3 de clientes, etc.

➡️ Meta: mejorar la fidelización de clientes.
⏩ Métricas: tasa de recompra, valor del cliente en el tiempo (CLV), ratio de cancelación, satisfacción postventa (NPS), etc.

➡️ Meta: mejorar la eficiencia operativa.
⏩ Métricas: tiempo medio de entrega, tasa de errores o devoluciones, productividad por empleado, coste por unidad entregada, etc.

Los números no piensan por ti, pero responden preguntas. Entiende primero el objetivo, crea la métrica después, y haz el seguimiento.

Todos necesitamos un Plan.

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